Geografía de la Piel (2017)

Desde mediados de los años 90, Chile ha sido destino para miles de migrantes que han debido partir de su hogar para enfrentar desafíos en un nuevo territorio. Aún más durante los últimos años, debido a diversas crisis que han afectado a países de la región. El auge de la migración ha traído consigo nuevos desafíos sociales y culturales que atraviesan todo el país. Y también desde las artes visuales, esta se ha transformado en temática recurrente e inevitable para su discusión y apreciación.

Geografía de la Piel se titula el proyecto de Jorge Brantmayer que emerge a partir de la importancia de conocer y retratar a los habitantes del nuevo Chile. En esta obra, más de 100 fotografías en blanco y negro conforman un mapa geográfico y humano. Es el rostro como mapa territorial y personal, pero sobre todo como desplazamiento y testimonio.

En esta serie se exhiben aquellos rostros y cicatrices que hoy habitan distintos sectores del Gran Santiago, específicamente en comunas como Independencia, Estación Central, Quilicura y Pedro Aguirre Cerda. Estos retratos destacan la frontalidad del rostro frente a la cámara mediante el uso del blanco y negro dispuesto sobre texturas y tonalidades de piel variadas. Mediante la interiorización de cada cultura, rito y celebraciones, el fotógrafo logra capturar el rostro en estado solemne de estos ciudadanos, a la vez que visibiliza y pone en tensión la realidad que ellos enfrentan.

Geografía de la Piel expone el rostro como historia e identidad, pero es, además, un registro desde el punto de vista etnográfico. Del mismo modo, el trabajo se plantea como un reconocimiento al habitante del nuevo Chile, a ese que ha debido migrar dejando atrás su país debido a conflictos o por el simple anhelo de descubrir nuevas oportunidades. Este reconocimiento desde la imagen es también la valoración de la multiculturalidad frente al escenario de racismo obstinado que enfrentamos hoy en día y que, así mismo, surge como respuesta a este crecimiento poblacional y cultural.


Since the mid-1990s, Chile has been a destination for thousands of migrants who have had to leave their homes in order to face challenges in a new territory. Even more so in recent years, due to various crises that have affected countries in the region. The rise of migration has brought with it new social and cultural challenges that cross the entire country. And also, from the visual arts point of view, it has become a recurring and inevitable theme for discussion and appreciation.

Geografía de la Piel is the title of Jorge Brantmayer’s project that emerges from the importance of knowing and portraying the inhabitants of the new Chile. In this work, more than 100 black and white photographs make up a geographical and human map. It is the face as a territorial and personal map, but above all as displacement and testimony.

This series exhibits those faces and scars that today inhabit different sectors of “Greater Santiago”, specifically in districts such as Independencia, Estación Central, Quilicura and Pedro Aguirre Cerda. These portraits highlight the frontality of the face in front of the camera through the use of black and white on textures and varied skin tones. Through the internalization of each culture, rite and celebrations, the photographer manages to capture the solemn face of these citizens, while making visible and stressing the reality they face.

Geografía de la Piel exposes the face as history and identity, but it is also a record from an ethnographic point of view. In the same way, the work is presented as a recognition to the inhabitant of the new Chile, to the one who has had to migrate leaving his country behind due to conflicts or simply because of the desire to discover new opportunities. This recognition from the image is also the appreciation of multiculturalism in the face of the scenario of stubborn racism that we face today and that, likewise, arises as a response to this population and cultural growth.