La vida está en otra parte (2000)

La vida está en otra parte es el resultado de múltiples registros de viajes que ha realizado el artista, fotografías que interpelan espacios públicos y privados como avenidas, la calle, el metro, museos y galerías. Transformándolos en focos de tensión, en los que transeúntes o instancias se reproducen a partir del ojo fotográfico. Es un trabajo que funciona como ensayo narrativo, a través del cual el autor selecciona fragmentos cotidianos y los convierte en escenas singulares.

Amantes en sigilo, vagabundos, señoras de clase alta, ciudadanos “ejemplares” y otros no tanto, una moto, gente durmiendo en el metro, en la calle. La ciudad hablando a través de sus habitantes o en su ausencia es el motivo que queda manifiesto en esta obra. La captura, que podría parecer anodina, se transforma en la sublimación de una escena contemporánea situada en la urbe. En esta serie, la protagonista es la ciudad y su movimiento cíclico.

El impulso es nuevamente el motor para el autor. Siendo un ejercicio que nace a partir de viajes realizados por el fotógrafo y por diversos lugares del mundo, el acto de captura se origina mediante el estímulo inherente por fotografiar a un otro en ese deambular, y cuyo accionar transforma al fotógrafo y al transeúnte en voyeur y objeto de observación, respectivamente.

En el ejercicio visual de relacionar imágenes es donde también converge la obra. Un jabón al lado de un automóvil, una pareja de la mano y un hombre solitario en su más profundo sueño. En ese juego se revela la capacidad del autor de seleccionar imágenes no solo por su valor individual, sino también en su coexistencia narrativa, en ese mar de imágenes listas para ser dispuestas según la potencial lectura de cada espectador.

La vida está en otra parte son fragmentos de tiempo enaltecidos por el autor y su cámara, en respuesta tanto a la contingencia como al imaginario del artista y su carácter ubicuo durante los viajes realizados. De este modo, el flujo humano es filtrado hacia la particularidad, y asimismo, lo transitorio hacia la notoriedad.


La vida está en otra parte is the result of multiple archives of the artist’s travels, where photographs have emerged to question public and private spaces such as avenues, the street, the subway, museums and galleries. The artist has transformed these spaces into sources of tension, in which passers-by or instances are reproduced from the photographic eye. It is a piece that works as a narrative essay, through which the author selects everyday fragments and turns them into singular scenes.

Secret lovers, tramps, upper class ladies, “exemplary” citizens and others not so much, a motorcycle, people sleeping in the subway or on the street. The city speaking through its inhabitants or in their absence is the theme presented in this work. The capture, which could seem bland, is transformed into the sublimation of a contemporary scene located in the city. In this series, the protagonist is the city and its cyclical movement.

The impulse is, once again, the engine for the author. Being an exercise that is born from trips made by the photographer around the world, the act of capture originates from the inherent stimulus to photograph the other in their wandering, and whose action transforms respectively the photographer and the passer-by into a voyeur and object of observation.

The work also converges in the visual exercise of relating images. A piece of soap next to a car, a couple holding hands and a lonely man in his deepest sleep. In this game, the author’s ability to select images is revealed not only for their individual value, but also in their narrative coexistence, in that sea of ​​images ready to be arranged according to the reading potential of each viewer.

La vida está en otra parte are fragments of time exalted by the author and his camera, in response to both the contingency and the artist’s imagination and his ubiquitous character during the trips he has made. In this way, the human flow is filtered towards particularity, and likewise, the transitory towards notoriety.